sábado, 30 de junio de 2012


                                            La mañana

La luz es siempre sinónimo de amanecer: “No deja de tentarme en las mañanas tanta luz” y “cuando amanezca yo la luz seré”… Spinetta escribe en el cuadernillo que acompaña la edición del vinilo Pescado 2: “Los amaneceres siempre inquietaron a los poetas hasta el punto de verse asumidos en la metamorfosis de la luz, tratando de ver en ello la propia luz del centro del alma esencial”. Ese paso de la noche al día, de la oscuridad a la luz, es un acontecimiento diario celestial: “Sólo el tiempo lava las heridas y la inmensa noche vuelve a ser luz”. Desensillar hasta que aclare.

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