miércoles, 13 de enero de 2010

A un hotel de media estrella aquella
noche te llevé,
pensabas que era rico
pero sólo te engañé.
No tengo plata ni
para invitarte a este café,
estos zapatos y
este traje son de mí ex mujer.
Oh Dios! qué sacrificio.
Oh Dios! ¿Dónde iremos a parar?
Oh Dios! qué sacrificio.
No sé porque siempre
todas las cosas me salen mal.
En mi cuarto sólo tengo
cosas que ocupan lugar,
botellas rotas, diarios viejos,
discos de Manal
Vivo perdido en
el delirio de esta sociedad.
Pasaron años
de vagancia internacional.
Oh Dios! qué sacrificio.
Oh Dios! ¿Dónde iremos a parar?
Oh Dios! qué sacrificio.
No sé porque siempre
todas las cosas me salen mal.
Dame la mano y
vamos a donde nunca sale el sol.

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